Pastor

Osvaldo Carnival

Pastora 

Alejandra de Carnival

 

INVITACIÓN



 

Expropiación sobre predio perteneciente a 

Catedral de la Fe

 «¿Y por nosotros, ¿quién va a hablar?» 
El Pastor Osvaldo Carnival marchó a la 

Plaza de Mayo junto a Blumberg y oró a un 

Dios que es amor, ni marxista ni mafioso.
¿Nuevo frente de conflicto K?

Por Omar Ruben Daldi

Desde varias semanas nos encontramos con algunas noticias en los medios gráficos que nos sorprendieron: «un predio de la ciudad de Buenos Aires en litigio entre "evangelistas" y vecinos».
Quienes desde siempre soñamos con ver una nación transformada nos cuesta entender algunos «prejuicios» que surgen de los medios hacia los cristianos pretendiendo demostrar que los evangelistas no somos vecinos de esta ciudad al igual que los demás.
Pero resultó ser que aquellos «evangelistas» eran los integrantes de la congregación de Catedral de la Fe, de la cual Osvaldo Carnival es pastor y también su fundador desde 1984, en el barrio porteño de Caballito, quien hoy cuenta con más de 25.000 asistentes.

La historia

Todos reconocemos a Catedral de la fe como una respetada congregación, con un testimonio visible de su trabajo por la gente y por la nación. Quienes conocemos a Osvaldo Carnival sabemos de su amplia visión, su transparente administración financiera y su prudencia y previsión económica. Y esa fue la plataforma hacia la adquisición de un terreno de más de 10.000 metros que por años exhibía un cartel de venta de una importante inmobiliaria.
Investigaciones jurídicas del lugar en los organismos catastrales y pedidos de dominio por parte de la escribanía que representa a la iglesia, daban fe de las condiciones óptimas que concluirían en la posterior compra y posesión del lugar. Se efectuaron los correspondientes contratos de compra con adelantos y pagos complementarios que completarían la operación. Pocas semanas después un miembro de la iglesia descubrió a través de un boletín electrónico en Internet, que había un proyecto de ley de expropiación sobre el lugar para hacer allí una plaza barrial.

El voto de la legislatura 
Más allá de las distintas situaciones de tensión y presentaciones formales de representantes de la iglesia ante los diputados de la ciudad para demostrar la eficaz y valiosa tarea que la congregación realiza y manifestar la legitimidad del predio en cuestión, la legislatura hizo oídos sordos a sus reclamos. El día del referéndum y sin la mediación de ningún legislador intentando resolver esta situación, 38 diputados votaron por la plaza, 9 a favor de la iglesia y 2 se abstuvieron.
Esto determinó que en un predio que había sido comprado transparente y legítimamente se cometa un acto de injusticia y soberbia legislativa, expropiando y desalojando a una iglesia, arrebatándole sus derechos y despojándola del lugar de trabajo para su tarea de acción social y predicación del evangelio.
Sin entrar en detalles explicativos e ilustrativos de los vergonzosos momentos de manejos políticos en medio de la sesión por parte de algunos diputados y sus punteros políticos, lo que sucedió el jueves 21 de diciembre en aquella legislatura, denota una clara actitud discriminatoria para los integrantes de la iglesia evangélica, que en este particular caso se llama Catedral de la fe.

Ver el cuadro completo
Pero no puedo dejar de resaltar algo que al saberlo detonó en mí una fuerte convicción de que estábamos en el umbral de un nuevo tiempo. Me impactó ver la impresentable imagen televisiva del diputado La Porta finalizando un discurso de 15 minutos que pretendía justificar la razón de una expropiación arbitraria, y la siguiente secuencia del pastor Carnival reclamando frente a los legisladores con voz en cuello la siguiente verdad: «Y por nosotros, ¿quién va a hablar?». Esta pregunta demostró la gran soledad de acompañamiento político y protección jurídica que rodea a la iglesia evangélica de Argentina.
Luego de varios años en democracia hemos visto cuántos pastores y sus respectivas iglesias fueron el blanco de varios políticos sedientos de votos que golpearon las puertas de sus atrios para visitar a la congregación, extender sus manos y esparcir sonrisas por doquier. ¿Dónde están ahora esos a quienes les abrimos nuestros templos, les permitimos expresarse y por quienes oramos esperando un milagro de salvación para sus vidas? No estaban ni están cuando uno de nosotros lo necesitó.
Esto me lleva a pensar: Si Catedral de la fe, una iglesia institucionalmente fuerte en la ciudad, con un número de asistentes que despertaría el apetito electoral de varios políticos, fue el blanco de discriminación, intolerancia y desprotección jurídica, entonces qué queda para el resto de las congregaciones que están en vías de desarrollo y crecimiento, quienes año a año compran y venden propiedades como resultado del efecto multiplicador que produce el evangelio.

Prepararnos para el futuro
Es mi deseo que reflexionemos con vista al futuro, y pensar que esta no es la realidad en que nos gusta vivir, ni que queremos legarle a nuestros hijos. Que sintamos una indignación tal que nos lleve a batallar contra la impunidad, la corrupción y la discriminación. Es tiempo que como cristianos retomemos el lugar que nos pertenece. Antiguamente, el profeta de Dios era quien ungía el rey, estaba a su lado y orientaba las decisiones de acuerdo a la voluntad de Dios para esa nación.
Tal vez, y sin darnos cuenta, a lo largo de los años hemos abdicado los lugares donde la luz debe brillar, donde las decisiones que se toman afecta a miles de personas, pero hoy todavía estamos a tiempo de cambiar el futuro de destrucción que se avecina, y retomar lo que por autoridad espiritual nos ha sido entregado. No me refiero a tomar una actitud de milicia y rebelión, sino de lucha desde lo espiritual, lo intelectual, y participando de la vida activa con el fin de ser parte del proceso de transformación para nuestra amada nación.
Unámonos en oración para que nuestros ojos, que vieron tantos avivamientos dentro de la iglesia, no se cierren sin vislumbrar una nación resplandeciente, con políticos que busquen la justicia y la verdad, sin beneficios personales, y que levanten el nombre de Dios en alto para finalmente contemplar una Argentina transformada.
Omar Daldi
Pastor y director de La Corriente del Espíritu
Nota de redacción: Si quiere comunicarse con el pastor Carnival puede escribir a: info@catedraldelafe.org
Tomado de www.lacorriente.com

------------
Opinión: El pastor Osvaldo Carnival participó en la marcha por la Seguridad y Justicia para Todos, convocada por la Fundación Axel Blumberg en Plaza de Mayo el 30 de agosto del 2006, y oró al Dios fuente de toda razón y justicia, cuya protección invoca la Constitución de la Nación Argentina. ¿Será que el Dios al que se refiere la Constitución Nacional no es el dios marxista cuya ideología profesa este gobierno corrupto y mafioso, y por eso los creyentes evangélicos merecen el kastigo y la venganza?

Este gobierno permitió el robo de los depósitos de millones de personas para licuar deudas de grandes grupos económicos. Se está vengando contra los militares y policías que actuaron contra el terrorismo de hace 30 años, premiando a los terroristas con cargos en el gobierno e indemnizaciones y subsidios que pagamos entre todos, como los 3 millones que se acaban de dar a las madres y abuelas de plaza de mayo. Insisten con el genocidio de nonatos que no tienen cómo defenderse del aborto, atacando a quienes defienden los derechos del niño por nacer como Monseñor Baseotto. Sueltan a los delincuentes que nos están asaltando y matando uno por uno… En Argentina no hay seguridad jurídica ni de ninguna índole.

Quizá la solución sea como en Misiones: unirnos a través de las fuerzas morales, espirituales, culturales, intelectuales y éticas que permanecen en nuestra sociedad tapadas por los medios inescrupulosos que nos muestran lo peor. Tomemos lo que nos une si queremos que se vayan todos los corruptos. ¡JUNTOS PODEMOS!

------------
domingo, octubre 01, 2006
La presencia evangélica reclamando por Justicia
Buenos Aires, Argentina
Axel Blumberg era estudiante, tenía 23 años y había salido en la noche del miércoles 17 de marzo de 2004 en el auto de su madre para ir al cine con su novia. Sin embargo, fue interceptado, capturado y seis días después lo asesinaron.
Este hecho conmocionó a la Sociedad argentina toda vez que su padre, el Ing. Juan Carlos Blumberg, encabezó una cruzada nacional pidiendo por Justicia, en un país en donde la violencia, la impunidad y la corrupción habían establecido un imperio intocable.
En Abril de 2004 se convocó a una marcha multitudinaria y pacífica.
Entre los principales oradores, además del Ingeniero Blumberg se escuchó al Pastor Roberto Prieto, del Consejo Nacional Cristiano Evangélico, quien no dejó pasar la oportunidad para hablar de Jesucristo, única fuente genuina de consuelo y Justicia.
Como consecuencia de estos sucesos se han producido importantes reformas en la legislación penal y ha disminuído notablemente el flagelo de los secuestros extorsivos, que acosaba al país por aquellos días.

El 31 de Agosto de 2006, se realizó otra marcha. Ante una multitudinaria concurrencia que asistió a Plaza de Mayo para protestar por la falta de seguridad, el pastor Osvaldo Carnival de la Iglesia Catedral de la Fe fue uno de los principales oradores de la noche.
Según los medios, a la marcha asistieron alrededor de 50.000 personas -mientras los organizadores consignaron 180.000- quienes se dieron cita en esta histórica plaza colmando sus inmediaciones desde Casa Rosada hasta desbordar los límites del Cabildo. Para la apertura fueron invitados varios representantes religiosos, entre ellos un rabino y un sacerdote católico. Además del pastor Carnival, que fue uno de los encargados de dar su bendición ante los presentes.
El pastor Carnival remarcó la decadencia moral en la que se encuentra sumida la sociedad por dejar de lado los valores fundacionales de nuestra Nación. Entre otras cosas mencionó el párrafo del Preámbulo que reza: "Invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia".
Al respecto dijo que aquellos congresistas "antes de poner las leyes pusieron otro fundamento. El fundamento que pusieron fue invocar a Dios". Agregando que "los valores siempre fueron entregados a los pueblos por la fe".
Además de citar la contraposición existente entre la filiación religiosa y la actualidad: "Una encuesta que leía en el diario Clarín hoy, hablaba de más del 80% de los habitantes de la Capital Federal que creen en Dios. Y si sumamos todo el país, hablaba de más del 97%. Pareciera que los argentinos creemos en Dios". Por lo cual según la lógica la situación tendría que ser mejor, concluyendo que "debería de irnos mejor". Sin embargo, sostuvo que "nuestro gran desafío no solamente es creer, sino comenzar a practicar, a vivir en nuestra vida íntima, en nuestra vida personal" estos principios de fe".
Para finalizar, el pastor Carnival hizo una aclaración respecto al tenor político que quisieron imprimirle a esta masiva convocatoria.
"Hoy en día –sostuvo el reverendo- hay un gran debate donde la sociedad dice dónde debemos de mirar. Debemos de mirar a la derecha, a la izquierda. Y el desafío en esta noche, es que comencemos a mirar hacia arriba. Porque es de parte de Dios que podemos encontrar esa fuerza, esa luz, esa claridad, par tener ese país que todos queremos y que por ese motivo nos hemos dado cita en esta noche".

Fuente Diario Clarín/Fundación Axel Blumberg /Catedral de la Fe
http://elojoprotestante.blogspot.com/2006_10_01_archive.html

Infórmese en www.diario7.com.ar