Gobernador Capitanich dijo:

no aceptaré aborto ni

"matrimonios" homosexuales

 

El Gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, aseguró que no alentará ninguna iniciativa legal a favor del aborto ni las uniones homosexuales, ante los intentos del Parlamento Nacional de modificar los códigos Civil y Penal.

"Quiero darles mi más firme convicción como católico practicante que nosotros, tanto en el liderazgo político que podemos ofrecer desde el punto de vista de nuestro bloque y en ejercicio del Poder Ejecutivo, no compartimos ninguna de esas iniciativas, de manera tal de garantizar a todos los ciudadanos chaqueños que no vamos a alentar este tipo de proyectos. Muy por el contrario expresamos nuestra firme convicción de estar en contra de iniciativas de esta naturaleza", expresó Capitanich.

El Gobernador hizo esta afirmación después de recibir el petitorio de miles de chaqueños en una multitudinaria marcha a favor de la vida y la familia.

El texto solicita a los poderes Legislativo y Ejecutivo local, manifestar su rechazo "a los proyectos de ley de reforma del Código Civil y Código Penal", que permite el "matrimonio" entre personas del mismo sexo y su posibilidad de adoptar niños, así como la despenalización del aborto.

Los firmantes indicaron que la posición a favor de la vida y la famita se basa en la "Constitución Provincial en el artículo 35 y en el artículo 15, y en nuestras profundas convicciones".

Capitanich agradeció la manifestación espontánea de protección a los no nacidos y la familia, que muestra "una genuina demanda en defensa de los valores humanistas y cristianos. Respetamos a todas las personas, pero defendemos los valores esenciales de la familia".

"Nosotros respetamos a todas las personas y a sus libres convicciones, pero defendemos los valores esenciales de la familia, así es que esta es la posición que tiene este Gobierno", afirmó el Gobernador.

El Arzobispo de Resistencia, Mons. Fabriciano Sigampa, también aseguró que "no estamos en contra de nadie, sino defendiendo precisamente la vida que aparece por la unión del varón con la mujer".

El petitorio también fue entregado al segundo vicepresidente de la Cámara de Diputados, Oscar Raffin. La diputada Clelia Ávila señaló que "esta es una movilización espontánea de los ciudadanos que defendemos la vida y los valores de las familias que vemos alarmados cómo el Congreso de la Nación trata aceleradamente y sin la difusión adecuada varias iniciativas que atentan contra la vida y la familia".
 

 

Abogados católicos se pronuncian contra de ley

que legalizaría "matrimonio" homosexual

 

La Corporación de Abogados Católicos (Argentina), denunció los proyectos de ley que pretenden legalizar el "matrimonio" homosexual en el país y explicó que "el requisito que exige nuestra ley civil de acuerdo al cual el matrimonio debe ser celebrado entre un hombre y una mujer, no puede ser modificado por legislador alguno".

En el comunicado que responde a los dos proyectos de ley que se debate en la Cámara de Diputados, los abogados recuerdan que "el matrimonio es una institución del orden natural, que existe grabada en la mente y en el corazón de los hombres; o sea, que es propia de la naturaleza humana, basada en la naturaleza sexuada del hombre, que está encauzada a la fecundación y la diferenciación sexual a la complementariedad, encontrándose la misma orientada al servicio de la intercomunicación interpersonal, y de esa manera, a la perfección de los integrantes de la pareja".

"La misma naturaleza impele a que se establezca cierta sociedad entre el varón y la mujer, y en eso consiste el matrimonio, existiendo una abismal diferencia con la unión de dos personas del mismo sexo, en que queda excluida la generación en forma natural", agregan.

Asimismo, afirman que "resulta sin duda erróneo calificar de injusta discriminación el hecho de no admitirse la celebración del matrimonio entre dos personas de igual sexo, pues en tal caso la discriminación tiene fundamento y se justifica, dada la esencial disparidad existente entre ese supuesto y el de la pareja heterosexual".

"Por otra parte –indican– en el caso tampoco se violó la garantía de igualdad ante la ley, que implica gozar de iguales derechos en las mismas circunstancias, ya que no se puede afirmar que sean iguales las circunstancias de las parejas heterosexuales unidas en matrimonio, uno de cuyos fines naturales es la procreación, y quienes, por ser del mismo sexo, no pueden procrear".

"Otorgarles a estas últimas el derecho a contraer matrimonio constituiría en buena parte un contrasentido básico, además de un desperfilamiento de la institución matrimonial, que a la sociedad no le interesa promover", concluyen.

 

 

Heterosexualidad como requisito para

matrimonio no es discriminar,

dicen Obispos argentinos

 

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), pidió al Parlamento Nacional proteger el verdadero matrimonio basado en la unión complementaria entre un hombre y una mujer, y no entre personas del mismo sexo, como quieren hacer creer los proyectos de ley de "matrimonio" homosexual.

"Afirmar la heterosexualidad como requisito para el matrimonio no es discriminar, sino partir de una nota objetiva que es su presupuesto. Lo contrario sería desconocer su esencia, es decir, aquello que es", señalaron los obispos en un comunicado.

El texto indicó que la heterosexualidad del matrimonio no es un hecho privado u opción religiosa, "sino una realidad que tiene su raíz en la misma naturaleza del hombre, que es varón y mujer".

Los obispos recordaron que esta realidad de índole natural antecede al derecho positivo, por lo que es deber de los legisladores tutelar jurídicamente al matrimonio, que es la base de la familia. Ambas, indicaron, han sido protegidas desde los inicios mismos de la humanidad por las sociedades civilizadas.

"Confirma esa realidad, la Declaración Universal de los Derechos del Hombre la cual exige 'reconocer el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y a formar una familia'", añadieron.

Los prelados de la CEA afirmaron que la diversidad y reciprocidad entre el varón y la mujer se convierte incluso "en el fundamento de una sana y necesaria educación sexual".

"No sería posible educar la sexualidad de un niño o de una niña, sin una idea clara del significado o lenguaje sexual de su cuerpo. Estos aspectos que se refieren a la diversidad sexual como al nacimiento de la vida, siempre fueron tenidos en cuenta como fuente legislativa a la hora de definir la esencia y finalidad del matrimonio", explicaron.

Por ello, instaron a los legisladores, junto al resto de la sociedad, a proteger el matrimonio como "bien de la humanidad" y buscar un diálogo sincero ante "la difícil tarea de legislar sobre estos temas".