|

B'NEI TZION
Confederación de Comunidades
Católicas de Tradición Hebrea
- Jefatura Bogotá - Colombia
MENSAJE
DEL RABINO JEFE DE LA
B’NEI
TZION
A
LOS INTEGRANTES DEL
PARLAMENTO
ARGENTINO DE RELIGIONES
Reciban Vuestras Excelencias un fraternal saludo.
INTRODUCCIÓN
Se regocija mi alma al conocer el esfuerzo que
hacen los líderes de las diferetes iglesias cristianas y tradiciones
religiosas presentes en la República Argentina, por derribar los muros
de odio, de discordia y de discriminación, generando espacios de diálogo
y de amistad mutuas.
Al conocer la labor del Parlamento Argentino de Religiones, mi memoria
se traslada a evocar la labor de reconciliación universal promovida por
Su Santidad Juan Pablo II (bendita sea su memoria), labor que todos los
seres humanos, sin distinción de sexo, raza, religión, filosofía,
condición social o política, estamos llamados a continuar y animar.
Estamos en los inicios del silo XXI, en plena Era de la Información,
donde el ser humano ha desarrollado vertigionsamente adelantos tecnológicos,
revoluciones económicas, filosóficas y políticas, donde cada vez más
personas se adhieren a la cultura de la “aldea global” y las
distancias entre las naciones y las civilizaciones se acortan día a día.
Las tradiciones religiosas y las diversas iglesias cristianas tienen
ante este panorama un gran potencial como jamás en la Historia de la
Humanidad lo hubo, y junto con él grandes desafíos... que no podemos
enfrentar cada quien por su lado, sino juntos.
NECESIDAD DE FORTALECER LA PAZ
Desafortunadamente todos los adelantos mencionados en el mundo actual
han estado acompañados del monstruo de la guerra. Como ciudadano
colombiano conozco de cerca las graves heridas que los conflictos bélicos
propinan, y la desolación que dejan a su paso.
No podemos olvidar que las guerras se financian con el dinero de las
naciones que debería invertirse en educación, salud, justicia social y
progreso; las guerras dividen a las personas en sus diversas
dimensiones, y destruyen irremediablemenet, tanto a quienes sufren sus
abatimientos, como a quienes participan de las mismas. Con toda la razón
Juan Pablo II enfatizaba que “ninguna guerra es justa, ninguna guerra
es santa... todas provienen del mal”.
La situación actual del mundo clama por un trabajo más fehaciente y
compromometido para alcanzar la paz; es importante que nos
concienticemos de que la paz no se consigue mediante la aniquilación o
la humillación del otro, sino mediante el trabajo conjunto para mejorar
el estilo y la calidad de vida de nuestros conciudadanos, muy en
especial de quienes viven el azote de la miseria.
Las diversas tradiciones religiosas e iglesias cristianas tienen un gran
compromiso al respecto. Una verdarera religión, una verdadera iglesia
es en sí un foco de progreso personal y colectivo, brinda al ser humano
las herramientas para ser agente de paz y justicia y no de guerra y
opresión, para ser motor de progreso y no de atraso en su entorno. Ese
es el papel que la religión en sí tiene en cada país donde hace
presencia.
EL TERRORISMO Y EL FUNDAMENTALISMO
RELIGIOSO
La Era de la Información se caracteriza por un recrudecimiento del
fundamentalismo religioso que va demasiado ligado a la guerra, de ahí
que fundamentalismo religioso y terrorismo siempre van ligados como una
sola cosa, aunque esto no es aceptado por sus adeptos. Al fin de
cuentas, qué es el terrorismo sino la guerra encarnada en menor número
de agentes, pero igual o peor de destructiva que la guerra total?
En esta época de la historia, el terrorismo está inspirado en una
tergiversada interpretación de los textos sagrados del entorno
religioso en donde se produce, en una exaltación exagarada de su adhesión
y en una posterior descalificación de todo lo que no encaje con los
principios religiosos que se dice profesar (llámese a ese entorno
“gentiles”, “infieles”, “impuros”, “impíos”)... lo que
lleva a sus inspiradores a convencerse de que la única manera de
“purificar el mundo” y disponerlo para una adhesión en masa de las
personas a su confesión religiosa, es provocando tanto miedo como sea
posible, de tal manera que los descalificados no tengan otra opción que
adherirse a esa confesión religiosa para alcanzar la salvación. Ese
miedo es provocado mediante el uso de toda clase de atentados contra las
personas, muchas veces de manera indiscriminada.
Las tradiciones religiosas no pueden permitir, bajo ninguna
circunstancia, que en sus ámbitos haya espacio para el surgimiento de
estas ideologías. Las delegaciones religiosas que participaron del
Encuentro Interreligioso de Asís en el año 2003, dejaron en claro que
“el nombre de Dios no puede ser usado para derramar sangre humana ni
para justificar el odio”. Si bien la religión es puente entre el
Eterno y los seres humanos, también lo es entre los mismos seres
humanos, por tanto no puede ser elemento de división y de discriminación.
ANTIJUDAÍSMO, ANTI-ARABISMO Y
ANTI-CRISTIANISMO
Los acontecimientos de septiembre de 2000 en Jerusalén y de 2001 en
Nueva York han generado una tensión étnico-religiosa gravísima en el
mundo. Como lo he denunciado en los diversos encuentros y entrevistas,
me preocupa la estrecha relación que existe entre la política anti-terrorista
estadounidense y la doctrina anti-árabe de ciertos “star-preachers”
(predicadores estrella) de las mega-iglesias, doctrina que se ha
filtrado en muchísimas iglesias y congregaciones pseudo-cristianas, en
donde se predica al pueblo árabe como “hijos de Satanás”,
justificando y aporbando de esa manera la suerte palestina y el envío
de misioneros americanos a Afganistán e Irak... actividad que va muy
ligada a la invasión económica y política de estas naciones.
De la misma manera me preocupa, como embajador espiritual del Pueblo de
Israel, el avance del antisemitismo en los medios de comunicación,
entornos marxistas, e incluso, políticos, como es el caso de Austria.
Con gran preocupación vemos que el fantasma del nazismo alemán no ha
desaparecido, y que aún hoy está vigente en América Latina. No nos
hemos repuesto de los ataques contra la Embajada Israelí en Argentina y
la sede social de la AMIA (hechos que hasta la fecha permanecen, conla
venia del gobierno, en la impunidad), cuando los diversos organismos han
denunciado cómo en Argentina se siguen cometiendo actos antisemitas;
además de ataques contra personas judías, recuérdese el dinamismo del
Partido Nuevo Triunfo encabezado por Alejandro Biondini, que en el año
2003 estuvo a punto de ser legalizado, con una plataforma política de
indiscutible contenido nazi y con el visto bueno de muchos gobernantes.
Es preocupante la confusión que los mismos medios de comunicación
hacen al fusionar el Estado de Israel con el Judaísmo, cuando son dos
realidades que, sin bien están relacionadas, no son la misma cosa; de
ahí que, como ocurrió con la manifestación de los estudiantes de la
Universidad Distrital Francisco José de Caldas frente a la Embajada de
Israel en Bogotá, en el año 2004, cuando se gritaba “enemigos
sionistas”, se estaba gritando directamente contra la colectividad judía,
por tanto era una manifestación claramente antijudía con peligrosas
implicaciones en el futuro si no concientizamos públicamente a la
gente.
No dejando de lado la preocupante situación de muchos cristianos que
también sufren el azote del etnocentrismo, la xenofobia y la exgarada
exaltación religiosa; recibo con preocupación las noticias de las
persecusiones contra los cristianos en China, en la India, en Indonesia,
en Pakistán, en Irak, en Irán, en Argelia y en Arabia Saudí, dode
muchas veces los cristianos son ejecutados por negarse a abrazar la fe
local y confesar abiertamente su fe... no es menos preocupante la
situación de los cristianos en Israel, que son atacados físicamente
por ciertas agrupaciones de judíos ultra-ortodoxos (muchas veces con el
consentimiento de las autoridades locales) y la discriminación que
sufren por parte de la población islámica extremista de Palestina, ya
que los cristianos de este país no son considerados ciudadanos
palestinos, y por tanto les son negados sus derechos fundamentales.
EL ECUMENISMO ES LA RESPUESTA
CONTUNDENTE
Las diversas tradiciones religiosas, muy en especial las religiones
hijas de Abrahám, tienen el compromiso irrevocable de frenar el avance
del antisemitismo, del anti-cristianismo y del anti-arabismo en sus
espacios congregacionales. Pero esto no será posible si en los entornos
cristianos, judíos e islámicos, se siguen permitiendo o aprobando
silenciosamente expresiones e interpretaciones descalificadoras contra
el otro.
Como lo expresé en el conversatorio a los jóvenes integrantes de la
Pastoral Juvenil Arquidiocesana de Bogotá en abril de 2004, soy un
convencido irredento de que el ecumenismo es la única y la mejor
alternativa para frenar de manera radical el avance de estas ideologías
que no causan sino destrucción, violencia y muerte. Ya que el
ecumenismo exige en sí la suficiente humildad para valorar al otro,
acercarse para conocerse, perdonarse y ayudarse mutuamente en el respeto
de su diversidad confesional.
Me alegra saber de la valentía del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa
Serbia, que en marzo del presente año denunció y condenó los actos
antijudíos perpetrados en Belgrado, apoyado en la Sagrada Escritura. De
igual manera nos regocijamos las confesiones reveladas en el Encuentro
Interreligioso del 19 de mayo del año en curso en Bogotá; fue muy
hermoso ver cómo los niños judios e islámicos jugaban como viejos
amiguitos de escuela y ninguno veía al otro como diferente; ver cómo
judíos, cristianos y musulmanes podíamos acercarnos y apreciarnos
mutuamente, y hacer amigos de diversas confesiones, dejando de lado las
diferencias políticas y dispuestos a dar testimonio del único Dios que
seguimos y adoramos.
Acontecimientos de esta importancia nos llevan a recostruir el tejido
social de las naciones a las que pertenecemos, en donde prima el respeto
por la vida y la integridad del otro, en donde unos y otros nos cuidamos
y nos apoyamos mutuamente, como si el otro, aunque no sea de mi misma
confesión religiosa, fuera mi responsabilidad personal. Una coraza de
fraternidad y de paz que impide que doctrinas o ideologías arribistas y
discriminatorias sigan con su diabólico avance.
Bien podríamos decir que el Ecumenismo es la RESISTENCIA CIVIL
legítima que tenemos los líderes de las diversas tradiciones
religiosas e iglesias cristianas. En donde respondemos con amor al odio,
donde respondemos con perdón a la venganza, en donde respondemos con
apertura al elitismo, en donde respondemos con valoración del otro a la
arrogancia doctrinal y teológica, en donde respondemos con la hermandad
en la diversidad al deseo de uniformizar la experiencia religiosa de las
personas, en donde respondemos con cooperación mutua y salvación
integral de la sociedad en el respeto y la valoración de la diversidad
a la tendencia a encerrase en sí mismos y de presentarse como la única
posibilidad de salvación eterna.
Por esto el fundamentalismo religioso le teme al Ecumenismo como a ningún
otro movimiento en pro de la paz, ya que quienes lo lideran y se
involucran, lo hacen con amor y total convicción, y no se dejan
amedrentar por ningún tipo de amenazas, sino todo lo contrario: entre más
es atacado, el Ecumenismo se hace más fuerte e impregna los corazones,
conduciéndolos hacia el perdón y la unidad.
CONCLUSIÓN
Argentina ha sido una nación golpeada por la violencia religiosa, política
y social; muchos dictadores se han valido de la religión para oprimir
al pueblo que dicen defender y servir; muchos de sus ciudadanos han
abrazado ideologías que, en lugar de engrandecer a su patria, la
emancillan y la degradan con el tiempo.
He aquí un gran reto que tienen las confesiones representadas en el
Parlamento Argentino de Religiones; en consecuencia el Ecumenismo y el
diálogo interreligioso no pueden caer en la desfiguración de un “diálogo
diplomático” entre los líderes religiosos; no podemos permitir que
este gran esfuerzo por la unidad de los cristianos, por la reconciliación
entre los hijos de Abrahám y por la amistad entre las tradiciones
religiosas, sea reducido a una serie de eventos protocolarios que no
trasciendan a nada.
Es responsabilidad de cada iglesia cristiana y tradición religiosa
lograr que la antorcha del diálogo ecuménico e interreligioso sea empuñada
por los mismos fieles, por las bases. La nación argentina encontrará
su restauración espiritual en la medida en que todos y cada uno de sus
ciudadanos tome en serio el compromiso de ejercer esta resistencia civil
contra cualquier tipo de discriminación y exaltación exagerada de sus
convicciones, sea cual fuere.
Considero que es de esa manera como tendrá sentido la labor del
Parlamento Argentino de Religiones, y por ende, de toda iniciativa que
en la nación gaucha lleve al acercamiento sin persecusiones, al diálogo
sin ofensas, al perdón sin “pasar la cuenta de cobro”, a la
fraternidad entre todos los argentinos... lo que será un ejemplo a
seguir en todo el mundo, para que se cumpla la visión del profeta:
“no levantará más la espada nación contra nación, ni se ejercitarán
más para la guerra” (Isaías 2,4).
Fraternalmente,
RICHARD
GAMBOA BEN-ELEAZAR, B.Tz.
Rabino
Jefe de la B’nei Tzion
Bogotá
D.C., Colombia
***+***
El rabino Richard
Gamboa Ben-Eleazar nació en Bogotá D.C., Colombia, en 1977. Nacido en
el seno de una familia católica de descendencia hebrea, emprendió en
América Latina el apostolado de restauración para las familias católicas
de origen judío asimilado y la defensa de la tradición hebrea de los
judíos que, confesando a Cristo como su Salvador, se insertan en la
Iglesia Católica. Ha sido un fuerte crítico del fundamentalismo
religioso en todos sus entornos, y de la acción de las sectas.
Fundó la B’NEI TZION en el 2000, asociación en la cual ejerce el
cargo de Rabino Jefe. Es diplomado en Catequesis y Estudios Bíblicos y
se formó como Licenciado en Educación Religiosa de la Universidad de
La Salle en Bogotá. Es miembro del Comité de Ecumenismo de la
Conferencia Episcopal de Colombia.
El
rabino Gamboa dicta conversatorios y talleres sobre Cultura Hebrea y Raíces
Judías del Cristianismo en diversas universidades, institutos bíblicos
y pastorales, y escuelas; es autor de diversos libros electrónicos,
como el controvertido “35 Respuestas al Mesianismo Renovado”. |